Carolina González, de Footprint Alliance: “Una minería más sostenible, descentralizada y conectada con los territorios es no solo posible, sino necesaria”

Footprint Alliance es una iniciativa 100% chilena que busca revalorizar pasivos ambientales mineros mediante soluciones tecnológicas aplicadas a la minería secundaria. Su gran innovación radica en que los residuos no se llevarán a las plantas, sino que contarán con plantas móviles que operarán directamente en las faenas.

La iniciativa fue seleccionada en el marco del Programa Tecnológico (PTEC) de Recuperación de Pasivos Ambientales de Corfo, asegurando un cofinanciamiento de $3.000 millones.

Los pasivos ambientales mineros no son solo un desafío urgente, sino también una gran oportunidad para innovar desde Chile hacia el mundo. Bajo ese diagnóstico compartido, TTM y ME Elecmetal se unieron para desarrollar tecnologías que contribuyeran a dar solución a esta problemática sectorial, dando vida a Footprint Alliance, una iniciativa 100% chilena que busca revalorizar pasivos ambientales mineros —como descartes de molienda, botaderos de baja ley y, en el mediano plazo, relaves mineros— mediante soluciones tecnológicas aplicadas a la minería secundaria.

“Nuestro objetivo es doble: recuperar elementos estratégicos como cobre, bolas de molienda, chatarra y tierras raras, y al mismo tiempo, esperamos contribuir a la disminución de la huella de carbono de los procesos productivos mineros”, explica Carolina González, Gerente de Footprint Alliance. Pero la gran innovación de este programa radica en que los residuos no se llevarán a las plantas, sino que llevarán plantas móviles donde están los residuos, operando directamente en las faenas. “Así, demostramos que una minería más sostenible, descentralizada y conectada con los territorios es no sólo posible, sino necesaria”, señala Carolina.

Como una forma de apoyar el proceso de crecimiento de esta iniciativa, el año pasado decidieron dar un salto y postular al Programa Tecnológico (PTEC) de Recuperación de Pasivos Ambientales, de Corfo, quedando como uno de los cuatro proyectos seleccionados y asegurando un cofinanciamiento de $3.000 millones. “Hoy este camino no sólo sigue creciendo, sigue abierto. Estamos construyendo una solución robusta, colaborativa y lista para que más mineras e inversionistas se sumen y sean protagonistas de esta nueva forma de hacer minería secundaria”, destaca Carolina, quien en esta entrevista nos cuenta más sobre los próximos pasos de esta iniciativa y sus desafíos futuros.

¿En qué etapa del proyecto están y cuál es su cronograma de ejecución?
Hoy estamos en una etapa clave: la validación tecnológica en terreno. Contamos con una planta piloto semi-móvil operando en Nogales, que ya alcanza un 95% de eficiencia en la clasificación y revalorización de descartes mineros. El próximo paso es escalar a una etapa industrial (TRL 9), desplegando plantas móviles en faenas reales. El proyecto tiene una duración de 36 meses y contempla fases de desarrollo tecnológico, escalamiento industrial, encadenamiento productivo y validación comercial, con hitos definidos cada 6 meses, alineados a la adopción por parte de la industria, generación de alianzas estratégicas, casos de éxito y consolidación de un modelo replicable.

¿Qué hitos relevantes esperan alcanzar durante el desarrollo del PTec?
Queremos consolidar al menos tres soluciones tecnológicas para distintos tipos de pasivos ambientales, desplegar plantas móviles en faenas mineras de Chile y Perú, y validar comercialmente los modelos de negocio asociados. Uno de nuestros casos emblemáticos será la planta piloto en Nogales y una planta móvil operando directamente en faena. Además, buscamos posicionarnos en ferias mineras internacionales, construir alianzas para nuevos mercados y dejar capacidad instalada tanto en la industria como en los territorios: encadenamientos productivos, empleo local, transferencia tecnológica y una plataforma de monitoreo de impacto transparente.

¿Cuáles son sus desafíos en el corto plazo?
A corto plazo, nuestro foco está en acelerar la validación técnica del piloto en terreno, co-construir soluciones con las mineras y robustecer nuestras capacidades comerciales para escalar con solidez. Cada faena tiene sus particularidades, y ese es justamente nuestro desafío: adaptar, aprender y demostrar que esta tecnología funciona donde realmente importa. También es clave fortalecer la comunicación con stakeholders —especialmente comunidades y autoridades—, para asegurar una implementación transparente y colaborativa.

Footprint Alliance es una invitación a hacer minería de otra forma: más circular, más tecnológica y más conectada con el desarrollo productivo sostenible. No se trata solo de extraer valor de los residuos, sino de activar nuevas oportunidades económicas, construir capacidades locales e impulsar y liderar la minería secundaria desde Chile para el mundo. Hoy estamos en pleno proceso de desarrollo y validación de nuestras tecnologías, con un equipo comprometido y una visión clara. Pero para lograr un cambio real, necesitamos sumar más actores. El momento de transformar la minería ya comenzó, y está en marcha.

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