SG TIS: El valor de mirar donde la minería operaba a ciegas

Con su desarrollo insignia, GERICO, la firma chilena logra registrar múltiples variables en tiempo real dentro de las pilas de lixiviación de cobre y sin detener la faena. Tras ser reconocidos con el Premio ASTER–BHP 2026, apuntan a convertir este monitoreo autónomo en un nuevo estándar para la gran minería global.

SG TIS es una compañía chilena que lleva ya varios años trabajando en la intersección de tecnología y minería. Surge con el desafío de desarrollar soluciones propias de software y hardware, que luego integra con los sistemas que la industria ya utiliza.

Esta trayectoria terminó siendo clave para lo que vino a continuación: “la creación de una forma propia de analizar la cadena de valor del negocio minero, que tiene como prioridad identificar en qué puntos específicos de un proceso falta de información, le está costando dinero o seguridad a una faena, antes de pensar en qué tecnología aplicar”, explica Gonzalo Donoso, Director Comercial de SG TIS.

Así nace su desarrollo insignia, GERICO, una tecnología que aplica esa mirada al proceso de lixiviación de cobre. “Al revisar esa cadena de valor en profundidad, identificamos un vacío evidente: la industria monitorea lo que pasa en la superficie de una pila de lixiviación, pero opera prácticamente a ciegas respecto de lo que ocurre en su interior. Y esa falta de visibilidad tiene un costo enorme. Ahí decidimos enfocar buena parte del desarrollo propio de SG TIS, lo que nos llevó a crear un sistema de monitoreo autónomo para pilas de lixiviación de cobre”, explica Donoso.

En esta entrevista, Gonzalo Donoso nos cuenta más detalles sobre GERICO y sus desafíos a futuro.

¿Con qué soluciones tecnológicas cuentan hoy en día para resolver los desafíos de la industria extractiva?
Como SG TIS, nuestro portafolio incluye desarrollo de software y hardware a medida e integraciones con los sistemas que la industria minera ya utiliza, además de la representación en Chile de tecnologías extranjeras que aportan a la seguridad y eficiencia de la operación.

Pero hoy, sin duda, nuestro desarrollo insignia es GERICO, un sistema de monitoreo autónomo para pilas de lixiviación de cobre. En términos simples, es la única sonda autónoma capaz de «iluminar» el interior de una pila en operación real. Funciona en cuatro etapas: un robot telecomandado la despliega sin exponer a ninguna persona; un set de sensores mide temperatura, humedad, oxígeno, potencial redox, pH y movimiento al interior de la pila; una red de comunicaciones subterránea propietaria —desarrollada íntegramente por nuestro equipo— transmite esos datos sin cables; y una capa de inteligencia artificial los transforma en alertas tempranas y mapas tridimensionales que el equipo de procesos puede usar para intervenir a tiempo. Es un sistema autónomo, sin mantención y con más de 90 días de operación continúa demostrada.

¿En qué se diferencia GERICO de otras soluciones que ya existen en el mercado?
La diferencia más radical es que GERICO mide múltiples variables dentro de la pila, no en su superficie, y lo hace sin perforar, sin detener la operación y sin afectar los flujos de lixiviación. Si uno mira el mapa de soluciones que existen hoy, la mayoría se ubica en alguno de dos extremos: o miden pocas variables afectando la representatividad del dato al requerir perforación, o lo hacen desde la superficie. Nosotros somos, hasta donde tenemos conocimiento, los únicos que combinamos profundidad real —interior de pila— con múltiples variables simultáneas, en tiempo real.

A eso se suma un modelo que reduce al mínimo la barrera de adopción: no requiere inversión en infraestructura, no expone personal a riesgo, y es compatible con los sistemas que la faena ya utiliza.

Para una industria donde la continuidad operacional, la seguridad y la confiabilidad de los procesos son criterios centrales, la adopción de nuevas tecnologías exige evidencia en terreno, integración cuidadosa y confianza técnica. Por eso, para GERICO, tan importante como desarrollar la tecnología ha sido demostrar su desempeño bajo condiciones reales de operación y acompañar al cliente en una implementación segura y gradual.

Y hay un punto adicional que para nosotros es relevante mencionar: esta innovación está patentada. No es solo una solución de ingeniería bien resuelta, sino tecnología propia y protegida, lo que nos da la tranquilidad de seguir escalándola sabiendo que el desarrollo central de GERICO es nuestro.

¿Cuál es el público objetivo de SG TIS? ¿A qué perfil de empresas apuntan principalmente?
Apuntamos a compañías mineras con operaciones de lixiviación de cobre a escala industrial, donde un punto de recuperación adicional representa cifras significativas. Hemos desarrollado y validado GERICO en faenas de gran minería del cobre, con foco en operaciones de lixiviación de alta escala. Actualmente, ya superamos las 6.000 horas de operación validada y 750 mil toneladas monitoreadas en condiciones reales de faena, no de laboratorio.

¿Cuáles fueron los principales logros y éxitos que marcaron a SG TIS durante el 2025? Y ¿Qué metas comerciales y operacionales se han propuesto alcanzar para el 2026?
El 2025 fue el año en que GERICO pasó de validación tecnológica a validación industrial real: superamos las 6.000 horas de operación continua y más de 450 mil registros de datos recolectados en condiciones de faena, lo que nos permitió pasar de una promesa tecnológica a un caso de negocio demostrable.

A comienzos de este 2026 recibimos un reconocimiento que valoramos mucho: el Premio ASTER–BHP a la mejor innovación, presentado en Exponor, que sentimos como una validación tanto de la tecnología como del equipo que la hizo posible.

Para 2026, nuestra meta más concreta es consolidar una operación activa y simultánea en 3 a 4 grandes faenas que ya estamos concretando, lo que nos permitiría llevar GERICO a una escala mayor dentro de la gran minería chilena durante el período 2026-2030. En paralelo, seguimos avanzando en escalabilidad tecnológica —más variables a sensar, como cloruros, nitratos y otras variables de interés — y en explorar otras aplicaciones de lixiviación más allá del cobre.

Vale la pena mencionar también que parte del camino para llegar hasta aquí lo recorrimos con el respaldo de fondos CREA y Valida de CORFO, que ejecutamos entre 2024 y 2025 y que fueron clave para llevar la tecnología desde el desarrollo inicial hasta la validación en condiciones reales de operación.

¿Cuál es el principal anhelo o el sueño mayor que quieren cumplir en la industria?
Nuestro sueño es que mirar al interior de una pila de lixiviación en tiempo real deje de ser una innovación y se vuelva un estándar de la industria, de la misma forma en que hoy nadie cuestiona monitorear temperatura o presión en otros procesos críticos de una planta.

Ese sueño tiene además una hoja de ruta concreta. Partimos resolviendo lixiviación de cobre, pero la misma base tecnológica de sensorización y comunicación, a través de la tierra, nos permite proyectar el escalamiento hacia otras lixiviaciones —oro, plata, uranio— y hacia nuevas aplicaciones como pilas estáticas, ROM, tranques de relaves y depósitos de residuos, donde la falta de visibilidad interior es un desafío tan vigente como en el cobre. Y junto con eso, miramos un mercado global: Perú, Australia, Estados Unidos y África concentran buena parte de la lixiviación mundial, y vemos a GERICO con el potencial de transformarse en estándar también ahí.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *